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Fotos del Pontiac Grand Prix GXP

El reclamo publicitario del Pontiac Grand Prix GXP nos recuerda que con su potente motor V8 de 5.3 litros de capacidad y 303 caballos de fuerza se trata del sedan de tracción delantera mas potente de América.
Cualquier aficionado al automóvil sabe que esta disposición mecánica, tracción delantera, tiene limitaciones en cuanto a la capacidad de transmitir potencia al suelo¿lo que nos lleva a analizar si la potencia del GXP es una virtud o un defecto.
Adelantándonos al veredicto final, podemos comentar que el GXP hace un buen trabajo en canalizar la fuerza del motor por el eje delantero, pero sin duda que el resultado final nunca va a ser tan satisfactorio como un buen sedan deportivo de tracción trasera (usemos su primo el Cadillac CTS como referencia amigable).
Lo que es indudable es que el Pontiac Grand Prix GXP ofrece bastante a cambio de su dinero. Es un carro muy grande, algo que muchos usuarios valoran, con buen tamaño interior y amplio maletero, con un potente motor V8 y con un equipo bastante completo, todo ello por menos de $30,000 (sin contar los incentivos de fabrica que siempre suelen estar disponibles).
Cilindrada ¿on demand¿
Una de las novedades técnicas del GXP es su capacidad de desactivar la mitad de sus cilindros cuando las condiciones no lo requieren en un esfuerzo de controlar el consumo de gasolina. La realidad es que el sistema funciona bien porque no se nota, es decir, el conductor difícilmente puede saber en que momento cambia el funcionamiento de 4 a 8 cilindros.
La transmisión es de 4 velocidades automática con control semi-manual a través de unas palancas en el volante. Como suele ocurrir con la mayoría de estos sistemas, la posición de los botones para los cambios manuales no es muy cómoda y si giramos el volante es difícil realizar un cambio de marcha. Por otro lado, comparándolo con otros sistemas similares, el mecanismo es un poco lento, lejos por ejemplo de la rapidez que tiene un cambio SMG de BMW.
Las prestaciones no obstante son bastante buenas, con una aceleración que el fabricante estima por debajo de los seis segundos en el paso de 0 a 60 millas por hora. En estas situaciones de aceleraciones fuertes se nota la limitación del tren delantero para pasar la potencia al suelo y los efectos en la dirección son notables (aparece el infame ¿torque steer¿ de los tracción delantera). Pero en condiciones normales el auto se comporta bien.
Con un precio básico de $29,995, el Pontiac Grand Prix GXP ofrece mucho auto por su dinero. Frente a posibles competidores japoneses o europeos se queda corto en sofisticación mecánica, pero a cambio ofrece más tamaño y cilindrada.
Conclusión:
· Un automóvil para los incondicionales de los sedanes americanos a la antigua usanza
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Puntos a Favor
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Puntos en Contra
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Terra/F.R.
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