Después de haber conquistado los corazones de muchos con su primera generación, el Cadillac CTS-V recibió un merecido rediseño para el 2009, el cual incluye un nuevo motor de 8 cilindros súper-cargado. Tuvimos la oportunidad de probar al límite a este lujoso V8 supercargado en el nuevo y exclusivo circuito de Monticello en las afueras de la ciudad de New York.
Fotos: Cadillac CTS-V 2009
Video: Hot Lap Cadillac CTS-V |
Video: Tet Drive Cadillac CTS-V
Video: Lanzamiento Cadillac CTS-V 2009
Por fuera encontramos una nueva mascara delantera, la cual es funcional para enfriar los frenos
Brembo (mas grandes y livianos) y al mismo tiempo continuar con la imagen agresiva/sofisticada del
CTS-V. Por detrás vemos modificaciones menores pero significativas como la luz de freno horizontal/central, la cual cumple tambien la función de alerón para mejorar su desempeño aerodinámico.
El corazón del nuevo
Cadillac CTS-V es un motor
LSA V8 supercargado de
6.2 litros. Este puede llegar a generar unos
556 caballos de potencia y
551 libras pie de torsión. Estos impresionantes números son transmitidos a las ruedas posteriores a través de una transmisión automática de
6 velocidades o una
manual de 6 con embrague doble.
Para la segunda generación del
Cadillac CTS-V, y por primera vez en su historia, encontramos la opción de operar la transmisión automática desde unos botones ubicados detrás del volante. Para los que piensan que la idea de escoger a la transmisión automática sobre la manual es ridícula, les puedo confirmar que la automática en el
CTS-V es impresionante. Un ejemplo muy claro es el hecho de que el piloto que ayudó a desarrollar al
CTS-V en
Nüburgring decidió recorrer su ¿hot lap¿ empleándola sin utilizar los botones.
Terra Autos / Jaime Gabaldoni
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