Viajes en carretera:
Sugerencias para conducir con seguridad - Continuación
¿Detestas tener que girar hacia la izquierda? ¡No hay problema! Sigue una calle más lejos, y luego das tres giros hacia la derecha (esto funciona bastante bien en la mayoría de las ciudades). Si tienes que efectuar un giro a la izquierda, intenta hacerlo en una intersección que cuente con protección para giros (es decir, una flecha verde).
¿Es demasiado veloz para ti la velocidad mínima de la carretera Interestatal, la autopista o la ruta? En ese caso, utiliza otra ruta y evite la interestatal.
Haz revisar periódicamente tus neumáticos para detectar si las estrías están excesivamente desgastadas. Si las estrías están gastadas, tu seguridad podría verse afectada, especialmente en caminos mojados y con charcos.
A fin de reducir las probabilidades de lesiones, en caso que se infle una bolsa de aire (airbag), se debe guardar una distancia de aproximadamente un pie (30 cm) entre la punta de la nariz y el volante. Si es necesario, ajuste el asiento o utilice un cojín para incrementar esta distancia al volante.
¡Los asientos de niños para automóviles siempre deben ubicarse en el asiento trasero! El asiento de niños para automóviles debe ubicarse hacia atrás para niños que pesan hasta 20 libras (9 kg.) y hacia delante para niños de más de 20 libras, o mayores de 1 año. Cuando los niños mayores viajan en el asiento delantero, mueva hacia atrás la posición del asiento del acompañante como para evitar lesiones si la bolsa de aire comienza a inflarse.
El alcohol y los medicamentos que ingerimos pueden llegar a ser peligrosos al momento de conducir. Cuando se combinan los medicamentos con el alcohol, pueden generarse interacciones adversas de gravedad. Prepara una lista de todos tus medicamentos y muéstraselos a tu médico, farmacéutico o a algún otro profesional de la salud. Te ayudarán a contemplar el panorama completo y detectar posibles efectos adversos sobre la conducción de vehículos. Evalúa siempre tus propias reacciones a los medicamentos, pues las reacciones a la medicación son personales.
Los caminos son más resbaladizos cuando comienza a llover, pues el agua se mezcla con el polvo y el aceite que hay en la superficie de las rutas o calles, por lo que se debes tener especial precaución cuando recién empieza a caer la lluvia.
Intenta evitar conducir al amanecer y al anochecer, los momentos del día en que la visión se hace más difícil. Si de todas maneras debe conducir, aumente la distancia respecto del vehículo que circula delante de ti y se especialmente precavido.
Mantenga limpios los faros delanteros y traseros y las luces de giro. Un faro delantero con suciedad puede iluminar un 70% menos. Los faros delanteros fuera de su posición correcta pueden perder hasta un tercio de su eficacia lumínica.
Conducir a velocidad baja es especialmente peligroso cuando acabamos de dejar atrás la cresta de una colina, debido a que los conductores que circulan detrás de usted y que aún están subiendo la colina pueden no llegar a ver su vehículo y chocarlo antes de que puedan desacelerar. Examina lo que sucede más adelante en el camino, a fin de anticiparse a las situaciones potencialmente problemáticas que puedan presentársele. Estate atento a las luces de freno, y cuida tu velocidad en las crestas de las colinas y las curvas.
Cuando un automóvil se detiene en medio del tráfico detrás de otro vehículo, los conductores deben poder ver los neumáticos traseros del vehículo detenido delante de ellos. Esto proporciona un colchón de seguridad.
Cuando hace mucho frío, los puentes y las áreas que quedan en sombra se cubren de una película de hielo y además retienen el hielo por más tiempo que el resto de la carretera.
Manten limpios los parabrisas y las ventanas traseras, en su exterior e interior. Reemplaza las partes gastadas de su limpiaparabrisas y controle que su parabrisas no esté demasiado rayado o deteriorado.
Cuando conduzca en una zonas urbanas, intenta observar el panorama al menos unos 160 pies (50 metros) hacia delante para anticiparse a cualquier situación potencialmente problemática.
Para reducir la fatiga en los viajes prolongados, evita fijar la mirada en una misma área durante mucho tiempo. Mover la cabeza y los ojos con frecuencia nos ayuda a reducir la fatiga y a obtener una mejor representación del ambiente en que conducimos. Además, para mantenerse alerta, es aconsejable realizar paradas frecuentes para descansar.




