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Nadie puede negar que un nuevo espíritu parece haberse apoderado de Cadillac
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La división de GM, responsable por los productos orientados al público de mayor capacidad adquisitiva, viene en busca de reverdecer los laureles que luciera en otros tiempos, cuando su nombre era sinónimo de lujo y sofisticación.
El propósito de la Cadillac lo encarnan hoy vehículos como el Escalade, en sus tres versiones, regular, ESV y EXT, dentro del segmento de los utilitarios deportivos; la SRX, entre los SUVs de tamaño mediano; el CTS, sedan de lujo; el CTS-V, similar al anterior pero con mejor desempeño; el XLR, Coupé Convertible de alto lujo; el DeVille, para el segmento de sedanes de gran tamaño, y ahora, el STS, que viene a competir mano a mano con los BMWs de las Series 5 y 7, los Mercedes-Benz de la Clase E, los Lexus GS y LS 430, el Audi A6 y los Jaguar del Tipo S.
El STS del 2005 llega para reemplazar al Seville y es un automóvil lujoso de 4 puertas que ha sido diseñado para entregar un desempeño deportivo y que se fabrica con excepcional cuidado en cada detalle, con el fin de garantizar un grado supremo de sofisticación.
Se basa en la arquitectura Sigma con tracción trasera que es una de las más novedosas de General Motors. Lo equipan dos poderosos motores, uno de 6 cilindros con 255 caballos y otro de 8 cilindros con 320 caballos. La transmisión es automática, con control manual y puede venir equipado con tracción en las cuatro ruedas.
En materia de suspensión y maniobrabilidad no deja nada a desear, gracias a los sistemas de control magnético de recorrido y StabiliTrak. El control magnético es un ingenioso sistema que consiste en la presencia de partículas metálicas en el aceite con que se llenan los amortiguadores.
El computador de a bordo revisa cada fracción de segundo las condiciones del camino y si establece que hace falta más rigidez en la suspensión activa un electroimán que restringe el paso de aceite de un lado a otro del amortiguador.
La experiencia de conducir el STS, en cualquiera de sus dos versiones, de 6 u 8 cilindros, es grata desde el primer momento, gracias al sistema de encendido sin llave, con un botón en el tablero y un dispositivo que reconoce la llave electrónica sin necesidad de utilizarla físicamente. Basta con llevarla consigo y eso es todo, el auto reconoce a su dueño y enciende con el toque del botón.
El STS es evidencia clara -como si faltaran más- de que nuevos vientos están soplando en Cadillac y que si el enemigo a derrotar son los lujosos europeos, habrá que ofrecer esas características que los del otro lado del Atlántico tienen y tanto gustan a los norteamericanos.
Este modelo es un jugador valioso en esa estrategia que ya tiene a Cadillac satisfecha con sus ventas del 2003, que fueron las mejores desde 1990. En dos años esas ventas aumentaron en la nada despreciable cifra de 44 mil unidades.
Ficha Técnica
Precio Desde $37,278 hasta $49,645
Motores V-6 VVT, 3.6 L, con 255 hp o V-8 Northstar VVT, 4.6 L, con 320 hp
Transmisión Automática, electrónica de 5 velocidades con Driver Shift Control
Dimensiones Largo: 196.3 pulgadas
Ancho: 72.6 pulgadas
Alto: 57.6 pulgadas
Capacidad: 5 pasajeros
Frenos Discos en las cuatro ruedas, servoasistidos con control antibloqueo, control de tracción y control de estabilidad StabiliTrak
Dirección Servoasistida de piñón y cremallera
Consumo (Ciudad/Autopista) Cifras oficiales aún sin establecer
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