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Probamos el nuevo Audi S4: Un lobo con piel de cordero
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Pocas veces un dicho popular refleja tan bien el carácter y la personalidad de un automóvil. Pero con su potente motor V8, su tracción integral Quattro, sus suspensiones deportivas y sus potentes frenos, el nuevo Audi S4 cumple con todos los requisitos para codearse con los mejores deportivos actuales¿y todo ello bajo la apariencia de un ¿discreto¿Audi 4.
Poderoso motor
El elemento más importante de este modelo es su potente motor V8 de 4.2 litros de capacidad y 340 caballos de fuerza. Se trata del mismo motor utilizado en los Audis A6 y A8, y se puede decir que todo son virtudes. Gira muy suave, con un sonido muy bonito, con mucha fuerza en baja, sube de vueltas como un cohete y explota con rabia a altas revoluciones. El único pero es el elevado consumo, pero el gasto en gasolina vale la pena por el elevado placer que nos devuelve el motor.
Trasmisión
Acompañando a este motor se encuentra un conjunto de transmisión muy avanzado. Con tracción integral Quattro y con la opción de un cambio de seis velocidades manual o automático secuencial Triptonic, el Audi S4 muestra mucho aplomo en todo tipo de carreteras y bajo todo tipo de condiciones climáticas.
Prestaciones
Las prestaciones están a la altura de lo esperado. Con una aceleración de 5.3 segundos de 0 a 60 millas por hora, el nuevo S4 es más rápido que su antecesor (que llevaba un motor V6 biturbo) aunque se queda ligeramente por detrás del BMW M3. Las recuperaciones también son muy buenas, y en conjunto se puede decir que en la mayoría de las ocasiones al conductor del S4 le sobrará motor y le faltará carretera u condiciones para sacar el máximo partido al auto.
Frenos
Los frenos son muy buenos, con un tacto firme y seguro y con distancias de frenado muy cortas: prueba superada, a pesar del elevado peso del conjunto y de la capacidad de aceleración del auto.
Comportamiento
En cuanto a la estabilidad en carretera, la principal característica es la sensación de seguridad y aplomo, con un comportamiento al límite subvirador, pero ágil y deportivo hasta ese punto. Los tarados de amortiguación son un buen compromiso para un auto que tiene doble personalidad, como deportivo y como berlina de lujo, dando un buen aplomo al carro sin ser extremadamente duros.