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Honda FCX: sueños ambientales hechos realidad

La célula de combustible es una fuente de energía mucho más ambiciosa en términos ambientales que los motores a gas natural, los híbridos y hasta los puramente eléctricos, y tal vez por eso su puesta en el mercado y consecuente popularización están mucho más distantes.


Las ventajas ambientales del hidrógeno son muy atractivas, no solamente porque al hacer combustión no produce dióxido de carbono ni otras emisiones nocivas, sino más bien vapor de agua. Además, no es un combustible fósil como el petróleo, sino que puede extraerse de algo tan común como el agua que llena tres cuartas partes de nuestro planeta.
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Honda utiliza en el FCX un sistema de célula de combustible de alta presión a hidrógeno puro y la combina con un ultra-condensador eléctrico, desarrollado por ellos mismos, que a su vez alimenta al motor.

Adicionalmente, el FCX asimila los resultados de otras tecnologías, también desarrolladas totalmente por Honda, como la de propulsión de vehículos eléctricos EV, la tecnología de almacenamiento de gases a alta presión de los vehículos a gas natural NGV, y la tecnología avanzada de manejo de energía, que utiliza en sus vehículos híbridos para obtener altos niveles de eficiencia.

De esta manera, Honda creó un nuevo tipo de automóvil, con base en sus propios avances tecnológicos, abriendo así la puerta de la Era del Hidrógeno, que ofrece enormes posibilidades.

La ciudad de Los Angeles se convirtió en el primer cliente en recibir un vehículo a célula de hidrógeno completamente certificado por la Agencia de protección Ambiental de los Estados Unidos, la EPA.

La ceremonia de entrega tuvo lugar en diciembre del 2002 y hoy, dos años después, ese FCX ha recorrido ya más de 25 mil millas y ya son doce los vehículos de este tipo que han sido entregados a distintas entidades con notable conciencia ambiental, entre ellas el estado de Nueva York, el Distrito de Manejo de la Calidad del Aire en la Costa Sur de California y las ciudades de San Francisco y Chula Vista en el mismo estado.

Ahora sólo falta que otros fabricantes sigan el ejemplo, Toyota, Mercedes-Benz y Ford entre otros ya tienen funcionando sus propios vehículos a hidrógeno, y que se superen las dificultades, para que pronto el hidrógeno pueda estar a disposición de los conductores, como hoy lo está la gasolina, y los automóviles benéficos al medio ambiente salgan de los laboratorios y pasen a ser una realidad de todos los días.

Terra/Sobre Ruedas

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